El otro día le decía a mi Pana: "Hoy me encuentro algo desanimada y es que he tirado la toalla y resulta que no la encuentro, no sé dónde la he metido". Mi Pana ante tal metáfora se reía claro, aunque no tardó en acudir en mi ayuda y correr en busca de la toalla.  Hay veces que en lugar de perderla me duele la espalda y tardo un poco más en recogerla, otras en las que la envío demasiado lejos y mientras que llego y no...

En fin son formas y maneras de hacer y deshacer al gusto y criterio de uno mismo pero ¡ojo! sin molestar, que si la mierda es tuya no me la barras a mí encima o en "loarto", como se dice por aquí por el sur. Es acojonante la capacidad del personal para responsabilizarte de sus actos, para hacerte sentir la causa y el efecto de los mismos, para utilizarte y después tirarte...qué maravilloso es sentir que del uso pasaste al desuso ¿verdad?

Había una canción que pregonaba algo así como "...si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo vayas a decir..." ¡y cuánto le cuesta al personal cerrar el pico!

 Algunas mentes son como un trozo de ropa camilla quemada, que te solla, te solla y te solla sin que te des cuenta y cuando te miras el brazo dices "¡coño! ¡si estoy llena de arañazos!", sientes que te taladran una y otra vez hasta que te pones dura como el hormigón y rompes su puta broca.

Que sí, que cada cual hace con sus "cosas" lo que quiera pero por favor procuremos respetar el medio ambiente, no contaminar, no atentar y si nada de esto fuera posible porque es mucho pedir...me conformo con que simplemente RESPETES LOS SILENCIOS.