No sé, no sé porque algunos se empeñan, la gran mayoría…

No entiendo, no entiendo porque quieren despuntar…

No comprendo, no comprendo porque ese egocentrismo…

No me explico, no me explico porque ese afán…

Sí sé, si sé el por qué de la humanidad, la gran minoría…

Sí entiendo, sí entiendo la necesidad de cariño…

Sí comprendo, sí comprendo porque reír…

Sí me explico, sí me explico que muchos chillen…

El talento más humano y noble fluye, surge, sale solo, sin presumir de ello, sin jactarse del “yo fui, yo soy, yo seré”. La humanidad no necesita a esa gente que no hace más que glorificarse utilizando como triste argumento la apariencia.

Apostando por la sonrisa ajena, ganamos premio seguro.

Apuesta sin más…

P.D: prometer ver la alegría y escarmentar de la experiencia tampoco estaría nada mal.

http://www.youtube.com/watch?v=E3OyN3ggO2c&feature=related